¿Cómo comprar y vender participaciones de una empresa?

En este artículo podemos encontrar ideas básicas pero fundamentales relacionadas con la participación en una empresa estructurada como una sociedad limitada y la gestión de la compraventa de participaciones sociales desde la perspectiva del socio vendedor o del tercero adquirente.

Como veremos, la transmisión de participaciones sociales está vinculada estrictamente al cumplimiento de una serie de obligaciones, que, si no se cumplen, pueden conllevar riesgos tanto al vendedor como al comprador puesto que pueden determinar la nulidad de la compraventa.

Veamos tres requisitos:

1. Forma de documento público

El artículo 106 de la Ley de Capital refleja la obligatoriedad de que la transmisión de participaciones quede reflejada en un documento público a los efectos de dotar de eficacia jurídica ante terceras persona a este tipo de transmisiones.

Por lo tanto, nos podemos preguntar: ¿Puedo suscribir un contrato privado de compraventa de participaciones sociales y ser considerado socio de la sociedad?  La respuesta es sí.

No obstante, ¿Es recomendable? La respuesta debe ser que no, no es recomendable por varias razones:

La primera: no tiene sentido invertir en una adquisición de participaciones sociales para después ver que nuestros derechos en la compañía (dividendos, voto, información, adquisición preferente…) no son reconocidos por otras personas o incluso por la propia sociedad. Todo ello, por no haber cumplido con el requisito legal de realizar la compraventa a través de un documento público.

En segundo lugar, las participaciones sociales son un valor incorpóreo cuya posesión solo se puede transmitir mediante la formalidad de suscribir la compraventa en documento público. Esto significa que, aunque se realice un documento privado (contrato genérico), la posesión de las participaciones seguiría estando en manos del vendedor a efectos legales, lo que podría habilitar al vendedor para volver a vender las mismas participaciones. Aunque esta situación nos permitiría demandar al vendedor por daños y perjuicios causados,  no habremos logrado nuestro objetivo, que era participar en la Sociedad con la condición de socio reconocida.

En tercer lugar, la ausencia de un título legítimo válido a todos los efectos frente a terceros añadiría incertidumbre a la transacción y podría provocar problemas en el momento de firmar ante notario.

2. Informar a la Sociedad y al resto de socios

Las Sociedades se administran por sus propios Estatutos y por la Ley de Sociedades de Capital. Estos estatutos pueden indicar la forma en la cual se deben transmitir las participaciones sociales de la sociedad, así como sus limitaciones. En caso de que dichos estatutos no contengan una regulación específica sobre la transacción de participaciones, se seguirán los artículos 107 y 112 de la Ley de Sociedades de Capital.

En los siguientes artículos se presentan una serie de pasos a seguir que el vendedor debe cumplir, por lo que es preciso que el comprador se asegure que se han respetado antes de la compra de las participaciones sociales, para que esta sea efectiva.

A no ser que haya una regulación que especifique lo contrario, el socio puede transmitir libremente las participaciones al cónyuge, hijos, padres o empresas del mismo grupo que la sociedad que transmite las participaciones. En caso de traspasarlas a otra entidad o persona física, la Ley obliga a lo siguiente:

  1. El vendedor debe comunicar a la sociedad: el número y características de las participaciones que se pretenden adquirir, la identidad del comprador, el precio propuesto y demás condiciones.
  2. La venta debe ser aprobada en junta General por mayoría ordinaria.

Por otro lado, el artículo 112 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC) establece que:

112.- Las transmisiones de participaciones sociales que no se ajusten a lo previsto en la ley o, en su caso, a lo establecido en los estatutos no producirán efecto alguno frente a la sociedad.

Si el vendedor no cumple con las formalidades exigidas por la Ley y además no conseguimos que quede aprobada la transacción en la Junta General, el comprador no tendrá ningún derecho frente a la sociedad, ni se le tendrá por socio de la misma.

3. Derecho de adquisición preferente

Además, el artículo 107 de la LSC habilita a aquellos socios que asistan a la Junta General convocada por los administradores a adquirir las participaciones por el mismo precio acordado entre el vendedor y el comprador.

La consecuencia directa del incumplimiento de los requisitos legales es que cualquier socio podrá ejercer su derecho de adquisición preferente e iniciar una acción para la adquisición de dichas participaciones al mismo precio que se ofrecieron al comprador.

Por ello y a modo de resumen:

Establecemos una serie de directrices fundamentales relacionadas con la compraventa de participaciones sociales:

  1. El comprador debe asegurarse de que su operación terminará con el resultado deseado. También debe asegurarse que el vendedor ha cumplido con los trámites legalmente establecidos. Para ello, puede solicitar la documentación acreditativa de la celebración (acta de la junta general).
  2. Debe asegurarse que se formaliza la transacción ante notario. Nada impide que se firme un contrato privado que después se eleve a público.
  3. Reservar el pago del precio y vincularlo al cumplimiento de los requisitos legales por parte del vendedor nos aportará seguridad e iniciativa en la transacción.

 

Ramon Salvat

Abogado

 

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2017-10-09T15:55:06+00:00 2017/06/14|Legal|0 Comentarios

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